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El brillo de tus ojos

El cielo ofrece distintos matices de colores durante el día, un azul fuerte, celeste, rojizo; y eso dependiendo de la ubicación de las nubes, permitiéndonos una gama distinta cada día. Pero a pesar de tantos cambios, sabemos que el cielo sigue siendo el cielo, por eso no puedo dejar de notar que de la misma manera, con energías o sin ella Diana sigue siendo Diana. Estas sensaciones de cambios no son más que otro matiz en mi panorama, cuando se está en el colegio se piensa: “¿cómo seré cuando tenga cierta edad?”. Y esa pregunta se hace cada vez más frecuente mientras pasa el tiempo, esperando con ansias la respuesta. Mi colegiala interior suelo verla a lo lejos con esa misma interrogante en los ojos, y nunca quise contestarle esperando que se vaya así como vino, pero ahora decidí enfrentarla y recordando que es sólo una niña decidí mirarla a esos ojos y decirle: Soy como quiero ser, azul, celeste, roja, negra y otra vez azul, soy una gama de colores que puedo combinar a mi manera, como quiero y cuando quiera, soy mi propia pintora. Creí que se podría asustar un poco por aquella respuesta, pero pude notar en aquellos ojos un brillo que me resultaba familiar, pero muy antiguo, como de una estrella en un cielo oscuro, y aunque existen millones de ellas en el cielo, puedo reconocerla fácilmente, porque es única y no tiene comparación, ese brillo de mi juventud no se puede apagar, sigue vivo y queriendo conocer más, es lo que me impulsa cuando siento que ya no puedo más, lo que me movió a besar tu inocencia, a querer saber más de esta vida, y cómo poder negárselo, es como una niña vampira inocente pero desafiante. Ya no está lejana, es ahora mi compañera, quien quiere aprender y estoy dispuesta a enseñarle, no pienso negarle nada. Quizás sea un desastre, somos dos niñas consentidas, y aún así le pregunté si aquella era la respuesta que quería escuchar, sólo pudo decirme: Yo soy tú y siempre he querido que sea igual, ser yo misma siempre, por eso te acechaba en la oscuridad para que no olvides quien eres en realidad.