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Gracias por el veneno

(Advertencia: lo descrito a continuación es puramente ficción, y no tiene nada que ver con la vida personal de quien escribe…..bueno, casi.)
Sólo mantenía la miraba baja, fija en el suelo, no creí que sería mucha intervención preguntar que le pasaba, si en algo podría ayudar. No imaginaba el desenlace que eso podría causar, palabras tan comunes y humanas según yo incapaz de lastimar a alguien, hasta ese día. Qué podría pasarle? Alguna decepción amorosa o personal, el dolor de alguna pérdida, o algún dolor físico? Algunas acciones mías son un tanto atrevidas, y el menor acto de ellos fue tomarle la mano en muestra de empatía, un aire helado recorrió mis huesos y me perturbó aquel presagio mortuorio, su mano congelada no representaba signos vitales, estoy ante un muerto! exclamé, me ha tocado la muerte revestida en inocencia !
Volteando su rostro, intentando escapar, con mi mano atrapada y temerosa de mirar, no pude evitar verlo un poco más, mi atrevimiento es siempre más valiente que yo. Ahí estaban esos ojos, jamás podré olvidar lo primero que se me vino a la mente al mirarlos, pero se mantuvieron quietos, fijos en mí como una lechuza cuando mira en la oscuridad, me transformé en su presa. No quería que deje de mirarme, pero necesitaba su vista fuera de mí, estaba ingresando en mis pensamientos, como quien revisa un cajón lleno de cosas con las que no sabe qué hacer. Se está robando mi respiración, me atrae cada vez más a ese rostro enmascarado en la oscuridad, sólo puedo repetirme a mi misma: “porqué?”. Se ha apoderado de mí, soy yo quien actúa, quien mira, quien aprisiona. Mis labios actúan solos, empiezo a tocar esa máscara y sin miedos la arranco de él. Mísera vanidad, amado ego, es aquel mi rostro desenmascarado!!
Todo fue cuestión de segundos, y ya no estaba, se ha ido, me ha dejado aterrada y espantada. Fue sueño o realidad? Dame una buena razón para creer, tómame o déjame, pero no me dejes a medias, ese beso no lo puedo olvidar, ese veneno me mata cada vez que recuerdo, cada vez que veo el rojo de tus mejillas, estoy enamorada de mi veneno, de mi ser tras esa máscara de muerte y deseo.